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Las competencias que definen el perfil de las personas directivas de 2026 en España
Julio 28, 2026

El mercado laboral ya no separa la tecnología, el negocio y el liderazgo. Las habilidades que más rápido crecen combinan inteligencia artificial, analítica, crecimiento, colaboración transversal y gestión estratégica de stakeholders. En este nuevo escenario, la formación continua se consolida como un elemento clave.

La forma en que trabajamos, contratamos y desarrollamos nuestras carreras está cambiando en tiempo real. Impulsadas por la inteligencia artificial, la digitalización y las nuevas formas de colaboración, las trayectorias profesionales son hoy menos lineales y mucho más híbridas. En este contexto, las empresas valoran cada vez más lo que las personas profesionales saben hacer —y, sobre todo, cómo aplican ese conocimiento—, más allá de su experiencia tradicional o de su formación académica.

Este cambio no es solo una percepción del mercado, sino una tendencia ampliamente documentada. Según el informe 'Future of Jobs 2023' del World Economic Forum, cerca del 44 % de las habilidades actuales de las personas trabajadoras cambiarán en los próximos cinco años, impulsadas por la IA, la digitalización y la transformación organizativa. En este escenario, la capacidad de adaptación, el pensamiento analítico y el aprendizaje continuo se consolidan como competencias estructurales del nuevo entorno profesional.

En esta misma línea, la segunda edición de ‘Habilidades en auge en España 2026’, elaborada por LinkedIn Noticias, ofrece una radiografía muy precisa de esta transformación. El estudio se basa en datos propios de LinkedIn sobre la adquisición de aptitudes y el éxito en la contratación, al comparar el periodo transcurrido entre el 1 de diciembre de 2024 y el 30 de noviembre de 2025 con mismo intervalo del año anterior. 

La conclusión es clara: las organizaciones españolas están premiando perfiles capaces de integrar IA, datos, crecimiento comercial, colaboración transversal y rigor en la ejecución.

Cuando la IA deja de ser técnica y se convierte en negocio

La primera gran área en auge es la Inteligencia artificial, la IA generativa y las aplicaciones LLM, donde aparecen habilidades como los grandes modelos de lenguaje, la inteligencia artificial aplicada al negocio, la automatización, las tecnologías emergentes, FastAPI y ChatGPT.

La señal de mercado es muy clara: la IA ya no es solo una competencia técnica, sino una capacidad directiva para transformar la innovación en impacto operativo, productividad y ventaja competitiva.

Este giro hacia la integración de la inteligencia artificial en la toma de decisiones coincide con los análisis de McKinsey & Company, que identifican un crecimiento sostenido de la demanda de habilidades tecnológicas avanzadas, junto con un incremento de las capacidades analíticas y de interpretación de datos. Según sus estudios sobre el futuro del trabajo, las organizaciones no solo buscan expertos técnicos, sino perfiles capaces de convertir el potencial tecnológico en un impacto real sobre el negocio.

Decidir con los datos en la mano

Otra de las áreas con mayor crecimiento es la de datos, analítica y toma de decisiones basada en insights, con foco en KPI, reporting, análisis de datos, métricas de rendimiento e insights de negocio. La alfabetización en datos deja de pertenecer a perfiles especializados y se convierte en una competencia transversal de managers y responsables funcionales, una cualidad cada vez más necesaria para respaldar decisiones con evidencia.

El auge del Liderazgo Comercial

Una de las señales más interesantes que emite el mercado laboral es el peso de las ventas, el crecimiento comercial y la generación de ingresos, donde destacan la planificación comercial, las ventas 20 B2B y las estrategias de crecimiento. 

La lectura es que, en un mercado competitivo, las empresas buscan líderes capaces de combinar una orientación al cliente, una gran capacidad analítica y el foco de una generación sostenible de ingresos.

Esta demanda de perfiles híbridos también se refleja en el informe ‘Caminos que convergen: jóvenes y empresas ante el reto del talento’, elaborado por KPMG y la Fundación Princesa de Girona, que sitúa a España entre los países con mayores dificultades para cubrir vacantes cualificadas. Según su estudio, más del 75 % de las empresas anticipa un aumento de las dificultades para captar talento de aquí a 2030, lo que refuerza la necesidad de formar desde ya a cargos directivos con visión estratégica y capacidad de generación de negocio.

La gran habilidad diferencial: Stakeholders

Dentro de las áreas corporativas más importantes, la más decisiva en clave directiva es el liderazgo estratégico. Aquí, el citado informe de LinkedIn identifica como competencias en auge la gestión de stakeholders, las alianzas estratégicas, la colaboración transversal, las estrategias de crecimiento y la toma de decisiones basada en datos. La conclusión es muy potente: el liderazgo de 2026 se define por la capacidad de alinear intereses diversos, traducir estrategia en ejecución y movilizar equipos multidisciplinares.

La colaboración ya no es un 'soft skill'

El informe refuerza esta tendencia con otra área en fuerte crecimiento: la colaboración transversal y el trabajo en equipos multidisciplinares. La colaboración deja así de ser una habilidad blanda y pasa a convertirse en una competencia estructural del liderazgo, especialmente en modelos ágiles.

Desde una perspectiva más conceptual, publicaciones como Harvard Business Review subrayan que el liderazgo contemporáneo ya no se define únicamente por la autoridad formal, sino por la capacidad de influir, tomar decisiones en contextos de incertidumbre y generar alineamiento en organizaciones cada vez más complejas y distribuidas.

Riesgo, compliance y aprendizaje continúo

El peso creciente de áreas como gobernanza, gestión del riesgo y cumplimiento normativo, junto con educación, aprendizaje y desarrollo del talento, confirma que el mercado laboral demanda perfiles capaces de combinar el criterio tecnológico con el rigor regulatorio, la medición de desempeño, la mentoría y el aprendizaje continuo. Las áreas de producto, requisitos técnicos y entrega de soluciones, y tecnologías emergentes e innovación cierran el mapa competencial, con líderes capaces de traducir necesidades de negocio en soluciones escalables.