Las ciudades del futuro no se construirán únicamente desde las administraciones públicas. Tampoco desde la iniciativa aislada de una empresa. Los grandes desafíos urbanos -la desigualdad, el acceso al talento, la vivienda, la sostenibilidad o el abandono escolar- son demasiado complejos para afrontarlos en solitario.
Cada vez son más las organizaciones que entienden que competir en el mercado no impide colaborar para generar un impacto positivo en la sociedad. De esa convicción nace Board 2030, una iniciativa impulsada por EADA Business School, B Lab Spain y Ferrer en el marco de Barcelona+B, que propone una nueva manera de ejercer el liderazgo empresarial: menos centrada en los intereses individuales y más orientada a resolver retos compartidos.
Lejos de convertirse en un foro más de reflexión, el Board 2030 nace con una vocación clara de acción. Durante meses, un grupo de presidentes y primeros ejecutivos de algunas de las principales organizaciones de Barcelona ha trabajado de forma discreta para definir cómo el tejido empresarial puede contribuir de manera coordinada al futuro de la ciudad. La presentación pública del proyecto marca ahora el inicio de una nueva etapa: la de convertir esa visión compartida en resultados tangibles.
Del propósito a la acción colectiva
La iniciativa se enmarca dentro de Barcelona+B, una comunidad impulsada por EADA, Ferrer y B Lab Spain que promueve la colaboración entre empresas, instituciones, centros educativos y organizaciones sociales para acelerar la transición hacia una economía de impacto.
El planteamiento responde a una idea sencilla pero ambiciosa: las empresas no solo generan actividad económica; también tienen capacidad para mejorar el entorno en el que operan. Cuando esa capacidad se ejerce de forma coordinada, el impacto se multiplica.
Barcelona+B lleva años construyendo esa red de colaboración, implicando ya a cientos de organizaciones en iniciativas orientadas a reforzar la competitividad de Barcelona desde la sostenibilidad, la inclusión y la innovación social. El Board 2030 representa un paso más en esa evolución: reunir a la alta dirección de grandes compañías para impulsar proyectos concretos capaces de transformar la ciudad.
El primer desafío: prevenir el abandono escolar
La primera acción impulsada por el Board 2030 pone el foco en uno de los retos con mayor impacto sobre el futuro de Barcelona: el abandono escolar temprano.
Más allá de las cifras, abandonar los estudios supone limitar oportunidades personales, reducir la empleabilidad y aumentar el riesgo de exclusión social. También significa perder talento para una ciudad que necesita profesionales cualificados para afrontar las transformaciones económicas y tecnológicas de la próxima década.
Consciente de ello, el Board 2030 ha unido esfuerzos con la Fundación Exit para desarrollar un programa de mentoría dirigido a jóvenes de Programas de Formación e Inserción (PFI). Durante el curso 2025-2026, 303 profesionales voluntarios de las empresas participantes han acompañado a 272 estudiantes, acercándoles al mundo laboral, compartiendo experiencias y ayudándoles a visualizar un proyecto de futuro.
Los resultados hablan por sí solos. Mientras que, en ausencia de este tipo de intervención, alrededor del 40 % de estos jóvenes no continúa estudiando, el programa ha conseguido que el 89 % manifieste su intención de seguir formándose el próximo curso. Un dato que demuestra que ofrecer referentes, generar confianza y conectar la educación con el mundo profesional puede cambiar trayectorias vitales.
Liderar también significa asumir responsabilidades
En un contexto marcado por desafíos sociales cada vez más interconectados, el papel de la empresa está evolucionando. Hoy se espera de los líderes empresariales no solo capacidad para generar resultados económicos, sino también para construir alianzas, movilizar recursos y contribuir al bienestar colectivo.
Ese cambio de paradigma conecta plenamente con la misión de EADA. Desde hace décadas, la escuela forma directivos capaces de combinar excelencia profesional con responsabilidad social, entendiendo que el liderazgo adquiere un valor diferencial cuando genera un impacto positivo más allá de la propia organización.
La participación de EADA como entidad impulsora del Board 2030 responde precisamente a esa visión. No se trata únicamente de acompañar la transformación de las empresas, sino también de contribuir a transformar el entorno en el que esas empresas desarrollan su actividad.
Un modelo de colaboración con vocación de futuro
El Board 2030 reúne a una veintena de organizaciones de referencia de sectores muy diversos -entre ellas EADA, Ferrer, Deloitte, CBRE, Hospital Clínic de Barcelona, TRAM, Reig Jofré o Volkswagen Group España Distribución- con el compromiso de impulsar nuevas iniciativas en ámbitos como la empleabilidad, la vivienda, la sostenibilidad o la reducción de las desigualdades.
La propuesta es innovadora porque cambia la lógica habitual de la colaboración empresarial. No se trata de desarrollar proyectos puntuales de responsabilidad social corporativa, sino de crear una estructura estable de cooperación entre organizaciones que comparten una misma visión sobre el futuro de Barcelona.
En un momento en el que las ciudades compiten por atraer talento, inversión e innovación, iniciativas como esta demuestran que la competitividad también depende de la capacidad de construir comunidades más cohesionadas, inclusivas y resilientes.
Porque el liderazgo del siglo XXI ya no se mide únicamente por los resultados de una organización. También por su capacidad para generar impacto colectivo y contribuir, junto a otros actores, a construir un futuro mejor.